March 13, 2010

La eternidad comenzó la semana pasada

La eternidad por fin comienza un lunes
y el día siguiente apenas tiene nombre
y el otro es el oscuro, el abolido.

Eliseo Diego


Hoy es domingo y por lo tanto Dios está descansando. El domingo es el día que Dios nos deja -como todo padre moderno y desentendido- encargados con la televisión, o con nuestros hermanos mayores, que no nos saben cuidar; o sin más a merced del aburrimiento, tentados por el suicidio, las ganas de largarnos de la casa, y resignados con una piedra en el estómago a esperar pacientemente el sol del lunes que ya no va a llegar. El domingo nos quedamos abandonados a nuestra humana suerte, porque Dios está dormido, y con él cuanta divinidad habite el cielo. Por eso los domingos hay futbol y hay misa.

Hoy no hay quien cuide el mundo. El cielo es una cama sin tender, de sábanas grises y edredón mullido y sucio. Nadie hace ruido. En el café de la esquina, el único abierto, nos refugiamos unos cuantos de sus huérfanos, hablando quedito o sin hablar. El domingo nada se mueve, no trabajan ni la luz ni el viento, ni los segunderos de los relojes.

Hoy, estrictamente, no es domingo. Según el calendario, es sábado, el treceavo día del tercer mes de un año que ya no importa, porque desde que Dios se jubiló -viejo, exhausto y malhumorado- todos los días son el resabio de un domingo que ya nunca se acaba.

5 comments:

Mastodonte said...

El domingo está constituido por una curiosa dualidad: el pesimismo del fin y el optimismo del comienzo.

Violeta Vázquez-Rojas said...

El misterio está en porqué tenemos optimismo en el comienzo. Si ya sabemos que después termina.

rafaawa said...

Y si la eternidad es un deictico? Y si comienza en el aqui-ahora? Y si el domingo (y llegado al caso el resto de los dias) es un estado de animo?

Violeta Vázquez-Rojas said...

Si los nombres de los días son nombres de estados de ánimo yo quiero estar siempre jueves. Abrazos, Rafa!

La mala del cuento said...

Y, algunas veces, la resaca es tanta que al domingo se le olvida que es domingo, sale del closet y se confiesa viernes.
Abrazo Violeta, como siempre, un gustazo leerte!