June 17, 2009

¡Al ladrón!

Aquél a quien alguna vez le hayan robado algo no me dejará mentir: lo primero que se experimenta es la sensación de estar soñando -incredulidad. Lo segundo, ganas de regresar el tiempo, y desesperación por no poderlo hacer. En tercer lugar viene una invocación divina: "¿porqué a mí?". Ya cuando uno no recibe respuesta a esa pregunta impertinente y reconoce que nunca estuvo soñando, irá a la estación de policía o hará lo que tenga que hacer, sin muchas esperanzas de recuperar lo perdido.

A mí sólo me han robado dos veces en mi vida. La primera vez, iba a salir de un café internet y me dí cuenta de que faltaba mi mochila. Repasé mil veces en diez segundos el último lugar donde la había visto -en el suelo, junto a mí, como si pudiera haber algún error y pudiera estar ahí sin que yo la viera. Durante esos diez segundos repetía incoherencias como "nopuedesernopuedeser" mientras daba vueltas sobre mi eje. Hasta que alguien me tocó el hombro e hice tierra: -Tu mochila ya no está. Ya no la busques, se la llevaron. Ahora ve a la estación de policía y pon una denuncia, mejor. La escena siguiente era vergonzosa: en la estación de policía había una fila de unos cuarenta turistas asoleados y chancludos con cara de circunstancia. Como no me quise sentir una más del montón, me largué a comer un croissant de chocolate y reconfortarme con la idea de que, al menos, mi cuaderno de viaje no se lo habían llevado.

La segunda vez fue más complicado. Pasé por los mismos tres estadios -incredulidad, impotencia y lamentación- pero dispersos durante un periodo mucho más largo. Empezó cuando desperté a las dos de la mañana para seguir las gráficas del conteo y noté algo raro. Un par de horas antes iba a la zaga, y de pronto ganaba por una nariz el candidato de la derecha. Me fui a dormir pensando que eso conjuraba el pedazo de mal sueño que estaba viviendo. Al día siguiente me tocó la puerta mi vecino Pablo. Esperaba que me viniera con buenas noticias y su sonrisota de siempre, pero también tenía cara de pasmado. De pronto pareció que nuestro deartamentito de Coyoacán estaba en la isla más alejada del mundo. Por eso decidimos irnos al zócalo. No hablamos durante el camino. No sabíamos a qué íbamos, pero teníamos que salir a algún lado a enterarnos de qué estaba pasando: de ese tamaño era la incredulidad.

En el zócalo cubierto por una gran nube panzona se estaba congregando una multitud silenciosa y tristísima como la misma tarde. Parecía como si la sospecha que todos teníamos se fuera confirmando a medida que llegaba más gente. Como por misterios de la psicología social, surgió la consigna que se volvió el soundtrack de los siguientes cuatro o cinco meses. Ver a la gente era como verse en un espejo. Habíamos pasado de la incredulidad a la certeza: a este pueblo que estaba allí le habían robado la elección. Y con la certeza vino la rabia de la impotencia, ganas de regresar el tiempo y no poder.

Las siguientes semanas oscilaron entre el desasosiego y la esperanza que da saber que la justicia -la de a deveras, no la de los jueces- está del lado de uno. Las marchas multitudinarias de julio parecían el epicentro de la Historia. Y ahí estuvieron todas las personas que conozco y que estimo. En muchos momentos llegué a creer, casi a estar convencida, de que se podría ganar una lucha así sólo teniendo la razón. Pero las consignas tenían un eco inaudible, una lamentación: "¿porqué a nosotros?"

Lo que vino después no me importa y no lo quiero recordar, en parte porque lo tengo demasiado presente: un movimiento llevado al colmo del ridículo por los mismos que se adjudicaron -o quizás tenían- la responsabilidad de encauzarlo, un gobierno pusilánime que se quiso hacer valer (como hacen todos los que llegan al poder bajo la sospecha de un fraude) a punta de golpes y sembrando terror: guerra, epidemias, la constante invención de un enemigo común, que según una gastada fórmula hegeliana, va a traer unidad al interior de un estado-nación que no se pudo legitimar por las buenas. Porque los que usan la fuerza no entienden, nunca leyeron al sabio de Porchia: "Temer no humilla tanto como ser temido".

De todo esto me estoy acordando justo hoy, tres años después, porque Mau nos reenvió el mail de su compañera iraní que voy a pegar debajo de este post. Me acuerdo por que esa incredulidad-impotencia-rabia que sentimos hace tres años al final nos la tuvimos que tragar sin agua. Y podríamos decir que no sirvió de nada, si no fuera porque hoy parece que por lo menos nos hace sentir empatía con millones de personas que están pasando por lo mismo en el otro lado de la Tierra; gente que con otra religión y con otra historia está saliendo a la calle en estos momentos con una canica atorada en la garganta. Y porque la experiencia que nos dejó el 2006 es que un robo así no se debe repetir en ningún lugar del mundo, cerca o lejos, por ningún motivo.


Dear friends,

You have probably heard the news about the presidential "elections" in Iran.
I can't even express with any words that I know, my grief, despair and anger on what is going in my country right now, but writing this note, I can do.

What is going on in Iran definitely cannot be described as anything but a coup d'état. The votes are completely made up. People protesting in the streets are being beaten up right now, and many activists, reporters and politicians (including high-level reform leaders) have been arrested (or put under house arrest) in the course of a day. The sms network and almost any decent news website (+ facebook, youtube ... ) has been blocked. The mobile phones and internet in general are on and off, not very reliable. If you are interested to know what has/is been going on, I have written/will write some stuff here about it: http://aniranianperspective.wordpress.com/. Particularly on why we think that the results are faulty.

The main reason I am contacting you, dear friends, is that we do not see this information going around in the international media as much as it should (which brings to mind whether they really care about democracy, or whether there is something we don't know going on behind the scenes ... but that's another story). They are taking a very conservative tone. A majority of the Iranian people have voted for Mousavi, they do not accept Ahmadinejad as their president, and are protesting it. We want the international community to reflect our legitimate right to have a president that is selected by our own "real" votes, in a free and fair election. Please help us spread this word, by just telling whoever you know, if enough people know and it is reflected in the media, then maybe we could get our word through to other governments and international organizations.

These are some of the things we would like to see in the media:
- Not referring to Ahmadinejad as the winner of the elections.
- Calling it by it's name, a coup, not a "disputed election".
- Reflecting our demand of having a rerun of the elections.
- Covering the crackdowns and restrictions of civil rights in Iran.

I really wished that I didn't have to write this. I never supported international action in our national affairs before this, I strongly believe in reform from within and grassroots movements, but this is not a normal situation and we have no other choice right now.

Thank you.

Best wishes,
Sara

6 comments:

Minotaurus said...

Los espurios son unos HDSPM

Lo peor es que hay gente que apoya a los espurios.

Me solidarizo con Sara ¿que otra cosa puedo hacer?

Anonymous said...

De lo que estoy seguro es de que el sistema-mundo actual se va a acabar muy pronto....Muerte del capitalismo, si...

Pero por lo que se ve lo que viene es aún peor...

Antes no le creía a los apocalípticos, después de lo de la guardería en Hermosillo, estoy para todo...Tengo una canica en la garganta...

Disculpa que meta aqui un ambiente sombrío Viole.

little miss trouble said...

que valientes! me inspiran...

Larisa Escobedo said...

por que a nosotros? he tratado de contestarme eso durante ya casi 3 anhos. pero nada. y lo peor, el ridiculo que hemos hecho todos gracias a andres manuel y sus partidos politicos. ademas de robados, pendejos.

el oso hormiguero said...

a mí me robaron mis dibujos. primero en la exposición en el cch a alguien le gusto demasiado mi carpeta con todo lo del año.

luego, la antipática tiró los que había hecho desde la secun y tal vez desde antes.

a mi sobrina le robaron a su abuelo. a mí me han robado mil primos, al futuro padre de mis hijos. por culpa del tarado de cárdenas mis padres se divorciaron, mi papá perdió el intestino delgado y mi mamá bueno, ya sabemos dónde acabó.

el estúpido sistema electoral de esta país me robo mi infancia. yo tenía 7 años.

el oso hormiguero said...

pero ya no soy sólo esa niña. y se van a enterar quién soy y de lo muy enojada que estoy