April 01, 2008

Pastillas para no soñar

Me acordé de Sabina porque dice el médico que necesito unas pastillas. La medicina la necesitan los enfermos, pienso yo. Pues he de estar enferma, pienso otra vez yo. Al parecer la enfermedad consiste en que unos días la vida es linda, otros días la vida es equis y otros días la vida es una cortina pesada de hierro que se cierra y me deja a oscuras por un rato. O sea, la enfermedad consiste en que la vida tiene tonos y no es monocromática y a veces la amamos con rabia y con botitas, como dice Larisa, y a veces la amamos con dulzura; que algunas veces queremos conquistar el mundo mietras nos fumamos un paquete de cigarros al hilo y otras veces el mundo nos conquista y nos cae encima con todo su peso y no nos podemos levantar. Que al parecer la enfermedad se llama "estar vivo", y necesita uno tomarse la pastillita, no en ayunas, porque es fuerte para el estómago. La pastilla es para vivir normal, porque vivir así es vivir enfermo, dice el médico.

3 comments:

Larisa Escobedo said...

pase como una semana sin entrar a tu blog y chot! ya tienes como mil post que tengo que leer con calma y con placer... que lindo... lo de la vida y sus tonos, sus diferentes colores, a que suena la vida cuando una esta neurotica gritando? a que suena cuando esta enamorada? esa es la musica que me interesa chinga.

una pastilla puede ser el prozac. Otra pastilla puede ser conectar con los amigos de a deveras, como me esta pasando contigo recientemente con nuestra compartida y nueva adiccion al blog. Como te quiero Violeta.

Elena said...

pastillas de amnesia doctor, dónde encuentro??? si no las consigo puede ser fatal...

Ana said...

Eso que dice tu otra amiga es la pura verdá mija. Los amigos, la méndiga pastilla más dificil de conseguir y a la que más adicto silenciosamente uno se vuelve, es la mejó pa'estar vivo. No nomás porque asi los colores se ven más bonitos y porque si no qué chiste ver una buena peli o escuchar un buen chisme si no tienes con quien mas que le importe compartilo, sino porque también sólo los amigos, cómo los pelos de las mascotas, son capaces de sacarte de tus casillas con su humanidad (porque los amigos llegan tarde, te hacen mamadas sin querer, te obligan a quedarte más tiempo en la fiesta cuando ya anunciaste que te retiras porque tienes que hacer bolita tus calcetines) y redibujar tu orden cósmico diariamente.