November 29, 2008

Nuestros tocayos en Filipinas

Hace unos días escribí sobre las palabras del inglés que se cuelan en español y cómo algunos las ven con malos ojos. El punto era que los prejuicios contra las palabras extranjeras en una lengua son simplemente prejuicios: sentires políticos, meras opiniones, y no tienen nada de científico en su base.

Una prueba de que la fobia ante las palabras de origen extranjero, como toda fobia chauvinista, es una fobia irracional, es que no todas las palabras extranjeras presentan ante el prejuiciado la misma amenaza. Por ejemplo, todo el mundo ha tenido aguna vez un deja vú y mi abuela guardaba su necesér en el secretér. Es más, uno pide sus huevos a la mexicana sin jamás darse cuenta de que el uso de "a la" es una manera de hablar a la francesa que se adaptó al español sólo recientemente. Y, excepto los que insisten en llamar "jardín de niños" a un local parecido a un manicomio con personas de menor tamaño y que generalmente no tiene jardín, nadie usualmente blande su Diccionario de Autoridades cuando alguien dice que su niño ya va al kinder. Es claro que el origen francés o alemán de ciertas palabras usadas en español no es tan intimidante como el origen anglosajón de otras. O mejor dicho, el origen angosajón y gringo de otras palabras. Porque el inglés británico tampoco se presta a tanta crítica. Es muy común encontrar, sobre todo el los pueblos del sur de México, que al baño lo anuncian como "WC" (o mas comúnmente "WC $3"). Mi tío le decía "el wáter". Los gringos no lo llaman water closet, sino que se refieren a el con un préstamo del francés: toilet. Cómo se aferró un término británico a los excusados de las costas de Guerrero y los pueblos de Michoacán, no lo sé. Pero a nadie parece molestarle.

La amenaza bárbara contra la cual hay que defender, limpiar, pulir y fijar nuestro esplendoroso idioma español, parafraseando el lema de la Real Academia, no es, pues, cualquier lengua extranjera. Tampoco cualquier lengua. Por ejemplo, a nadie jamás se le ha ocurrido que en México se cambien los nombres de las tlapalerías por el de "pinturerías" (como sí les llaman en el Sur de América porque ahí no tuvieron nahuatl que les prestara la palabra "tlapalli"). La lengua que nos prestó el aguacate y el chocolate quedó suficientemente avasallada por nuestro portentoso e imperial español, así que las rebabas que queden de nahuatl en nuestra lengua son joyitas pintorescas sin importancia. No cualquier barbarismo desvirtúa, contamina o empobrece nuestra lengua: sólo los barbarismos que vienen de la lengua mayoritaria del vecino poderosísimo del norte, ante el que nos sentimos chiquitos y amenazados. Pareciera que expulsando los préstamos gringos conjuramos la maldición de un posible caballo de troya lingüístico y la inminente aniquilación de nuestra cultura. Como si todos fuéramos a terminar hablando inglés sólo por escanear documentos.

Habría que ver, dice Larisa, si del español se han colado préstamos en el inglés de los vecinos. La respuesta es que sí, pero no al mismo grado. Finalmente en la correlación de fuerzas español mexicano-inglés gringo la lengua mayoritaria es la de ellos. El tipo de cambio lingüístico es aproximadamente igual que el del peso frente al dólar: 13 a 1. O sea que por cada vez que un gringo pronuncia guacamole y taco, un mexicano usa unos ventiséis champú, jomles, chow, etc. Mi colega Danny, que sabe todo sobre español de Nueva York (de Nueva Yol, como le llaman sus hablantes) jura que en inglés es cada vez más común no pronunciar los sujetos (onda Really liked it en lugar de I really liked it), gracias a la influencia de estos hispanohablantes (quienes, a cambio, dicen cosas como Yo me gusta bastante).

En las Filipinas hay una ciudad que se llama Zamboanga, en la isla de Mindanao, donde se habla un idioma que se llama Chavacano o Zamboangueño, o Chavacano de Zamboanga. Este idioma nació como una mezcla entre el español y las lenguas locales (Cebú, Tagalo, Tausug, etc.) en el siglo XVII, cuando los españoles construyeron aquí un fuerte contra los moros. En Mindanao se comen tamales. "Mercado" se dice chianguis, chingona es una prostituta, y chingon pues lo mismo pero en masculino. Zacate se dice zacate y tocayo se dice tocayo. Uwang es el aullido del perro. No sé de dónde viene esta última, como no sé de dónde vienen todas esas otras palabras como sabulag, 'esparcido', o tiplak, 'dar un susto'. Evidentemente, un gran porcentaje del léxico Chavacano es de base española, y de esta porción, muchas palabras son de origen nahuatl. Dicen que esas palabras viajaron en la Nao de China desde Acapulco. Otros dicen que en la construcción del fuerte los españoles llevaron 300 soldados mexicanos, que seguro llegaron allá con sus español todo contaminado de indigenismos y llegaron a desvirtuar las purísimas lenguas de Mindanao. Como en Mindanao no había Real Academia del Tausug o del Tagalo, los locales no se escandalizaron al empezar a usar palabras como zacate o sabroso, sino que al contrario, el hecho de que usar estas palabras sin mucho prejuicio facilitara la comunicación entre personas de orígenes tan diversos culminó en la creación de una nueva lengua. Gracias a eso ahora puede uno viajar tan lejos como Filipinas y sentirse un poquito en casa. Supongo.

11 comments:

Maria Griselda said...

Aprendiendo cositas nuevas! Me confieso de las q se resisten a usar palabras en inglés, al menos los q ya no tengo incorporados... jeje!!! Pero esto al parecer responde a motivaciones no lingüisticas. Creo q aqui en mex es mucho mas marcado el uso de terminos en ingles q en mi tierra, por ejemplo.. tiene su explicacion.. y con el tiempo, imagino, en el vecino pais del norte iran adoptado muchos mas terminos del español!?

Cronopio reloaded said...

Jeloú,

¿No sé si me molesta que las personas empleen palabras en inglés cuando hablan? (Claro siempre y cuando estén hablando en un idioma distinto al inglés, je, je). Lo que si me incomoda es que quieran hablar en inglés habiendo un vocabulario tan rico en español con las mismas o más expresivas palabras. Ejemplo, cuando alguien dice ¡Yes! para celebrar y algunas otras por el estilo. I don´t see de point = no veo el punto. Por lo demás, creo que las aportaciones de todos los idiomas son valiosas.
Pues que chingón que ya los Filipinos usen un verbo tan útil como lo es chingar. Sería una chinga no tenerlo. Habrá que ver que estarán hablando a finales de este siglo, con todo el montón de cosas que se han inventado para comunicarnos.

Anécdota: Tuve un estuidante brasileño, fue un día a comer tostadas mexicanas. En portugués el sonido Ti, parece Chi. Claro, cuando después de terminar su tostada de pata, pido una de Tinga de pollo. Todos en el restuarante se rieron. Me da una tostada de chinga de pollo, ja y el no se llevó una tosatada, sino una quemada. Fue muy divertido cuando lo contó.

Saludos, muchos saludos...

Anonymous said...

...y menos se escandaliza uno por préstamos como zanahoria, almohada o alberca...
Elena

Violeta Vázquez-Rojas said...

Así es querida Lenutse, esa almohada nunca nos quitó el sueño, ni la canoa, ni los elotes. mmm... los elotes. No loselotes. A ver si hacemos un pan de elote. Llego en dos semanas! Yeah!!

...Dije "Yeah" Nunca digo "yeah", porque, como a cronopio, me chocan los que dicen "Yeah" o "Yes". Tampoco digo "sí": digo "oui". Por cierto que siempre me quedó la duda de qué es lo que decía el inspector en los doblajes de la Pantera Rosa en francés: "ne dites pas 'oui': dites ?????". Alguien por favor sáqueme de esa duda. Una vez le pregunté a un francés y me mentó la madre en perfecto español.

Grisu, si, siempre se aprende algo. Desde que me contó un amigo filipino sobre esta isla maravillosa, no puedo dejar de soñar con irme a comer un tamal a Zamboanga un día.

Saludos a los tres, queridos.

Anonymous said...

Que bueno que ya vas a llegar!!! Oye, te acuerdas de cuando la (nombre popular mexicano del más conocido de los panes dulces) hablaba con orgullo del "léxico patrimonial" refieriéndose a las palabras que tienen un certficado de su descendencia directa del latín? Ya después no me pude sacar ese nombre de la cabeza: "léxico patrimonial" y me queda la sensación de que los préstamos, pues algún día habrá que devolverlos y que mejor hay que cuidar del cada vez más menguante(sic) patrimonio que nos dejó el abuelito del español je je je
Elena

Violeta Vázquez-Rojas said...

Uff... ahora se me antojó una concha.

Cuando uso mi "léxico patrimonial" en lo que supongo que es su traducción al inglés se me quedan viendo como a tí cuando hablabas español del Siglo de Oro. Me encanta usarlos: "volition", "penultimate"... También me gusta usar el abrigo de mi abuelita de 1950. Es chic.

Larisa Escobedo said...

otra cosa que a nadie le molesta es que los libros pongan frases en latin, asi de la nada, como si alguien ademas de a ti le hubieran ensenhado etimologias en la prepa... pero tambien se ve muy chic. Yo en esas partes nunca entiendo nada, pero es la primera vez que lo confieso.

Larisa Escobedo said...

por otro lado, uta, que buen recuerdo tengo de ti cuando a tus 17 anhos y ya como toda una Cumbiera Intelectual le fuiste a pedir a tus directores de la prepa que te dieran etimologias!!! dios mio, tu si que eras nhonha desde chiquitita!

ah! y tambien jurabas que ibas a dar clases en la prepa1 como parte de tu labor social... jejejejejejeje...

Abril Schmucler I said...

jaaaaaa buenísima la memoria de tus 17 años...prepa 1? chingón, de mexicano, digo, por aquello de los prostitutos, cosa que me llamó más la atención: en Filipinas hay prostitución masculina así tal cual acá femenina?

Gracias por tu post en mi blog, me gustó y emocionó leerte y que me leas.
A ver si nos vemos en tu estancia por estos lares no bata? see you soon pos...mmm no me sale la linguistica irónica, tampoco lo demás.

Violeta Vázquez-Rojas said...

Aah, para eso están los amigos: para acordarse de las cosas cabuleables de nuestra adolescencia que nosotros nos tardamos tanto en olvidar. Ya ni me acordaba, Lari, pero sí, así fue.
Y lo de dar clases en la prepa 1 no sólo lo prometí yo, sino también tu hermana, a quien no le veo ninguna intención de cumplir con su deuda social.

EEy, Abril! Qué bueno que visitas. Me gustó mucho tu bló, a ver si nos visitamos en la vida real ora en diciembre. Sigues siendo Coyoacanense?

Violeta Vázquez-Rojas said...

Jajaja! Ay Larry, me hiciste recordar cuando me andaba yo preguntando por los pasillos de la ENAH qué quería decir "ceteris paribus" (se pronuncia "kéteris páribus"). El Christian salió con la mejor interpretación. Según él, "kéteris páribus" quiere decir en latín "qué te traigo de la tiendita".